TOXINA BOTULINICA

 

Es un tratamiento muy de moda actualmente utilizado para corregir las arrugas de expresión, es decir, las arrugas provocadas por los gestos, al fruncir el ceño (entrecejo), levantar las cejas (frente) y por la risa (pata de gallo).

En este caso utilizamos la toxina botulínica cuyo objetivo es provocar una parálisis muscular reversible, para atenuar temporalmente las arrugas de expresión.

 

La musculatura tratada con la toxina va recuperando su capacidad de contracción con el paso del tiempo, por ello el efecto conseguido dura aproximadamente cuatro meses.

 

El resultado obtenido se mantiene durante períodos de tiempo más prolongados (6-8 meses) a medida que se van repitiendo las sesiones de inyección de la toxina.