20 de December del 2016

¿Por qué Bocouture® en lugar de otras toxinas botulínicas?

El hecho de que los profesionales médicos tengamos a nuestra disposición variedad de productos, en este caso, tres tipos de toxina botulínica tipo A, Vistabel®, Azzalure® y Bocouture®, conlleva un mejor conocimiento , mayor calidad y mayor exigencia en los resultados, haciendo que cada paciente sea único, adaptándonos a las necesidades de cada paciente y personalizando mucho más cada tratamiento.

Las tres marcas son formulaciones de toxinas botulínicas tipo A aprobadas para uso cosmético en España.

Bocouture® ha sido la toxina de más reciente incorporación en el mercado. Es nuestra favorita porque presenta unas características ventajosas con respecto a las otras dos toxinas:

                - Pureza de la toxina: Vistabel ® y Azzalure® tienen en su composición proteínas complejantes, a diferencia de Bocouture® que carece de dichas proteínas. Esto reduce considerablemente  el riesgo de generar anticuerpos anti-toxina, por lo que Bocouture® consigue unos resultados fiables, evita los fracasos terapéuticos y consigue un rápido inicio de acción (a partir del 2º día) así como un mantenimiento de los efectos durante 4 meses.

                - Puede conservarse a temperatura ambiente:  Bocouture® es la única toxina botulínica que no requiere cadena de frío para su transporte y almacenamiento. No necesita mantenerse en un frigorífico a una temperatura determinada para que mantenga su eficacia.

                - Sus características han permitido que sea la primera toxina con autorización sanitaria para su inyección en arrugas de entrecejo, frente y pata de gallo.

La Medicina Estética avanza a grandes pasos y cada vez tenemos a nuestro alcance más productos que nos ayudan a suavizar arrugas, mejorar la piel y enlentecer el proceso del envejecimiento. La toxina botulínica es, sin lugar a dudas, una de nuestras mejores opciones.

En nuestras manos está el buscar dentro de los materiales inyectables, aquéllos que nos dan resultados, seguridad y calidad, ya que, en definitiva, la mejor inversión que hacemos en la vida es en nosotros mismos.