MANCHAS CUTANEAS

 

 

La aparición de manchas en zonas expuestas al sol como la cara y las manos es muy frecuente en mujeres y hombres, manifestándose con mayor frecuencia y más acusadas a medida que pasan los años. El efecto del sol es acumulativo, por ello enfatizamos siempre en el uso de pantallas de protección solar desde edades tempranas, ya que el sol pasa factura.

Las manchas, dependiendo de su forma, localización y extensión se tratan de distinta manera. Las manchas seniles localizadas, las tratamos con ácidos que queman la mancha provocando una costra y una posterior renovación cutánea con la aparición de una piel nueva sin mancha.

Las manchas extensas, como el melasma y cloasma facial se tratan con Amelan, un tratamiento que consta de una mascarilla que renueva toda la piel del rostro en ocho días y una crema de mantenimiento que la paciente utilizará en su domicilio.

 

 

En cualquiera de los casos, los resultados son óptimos, obteniendo una piel más uniforme y un cutis más joven.