15 de March del 2017

Bioestimulación con plasma rico en plaquetas (PRP)

El PRP actúa como bioestimulador  contra el envejecimiento celular, restaurando y reparando los tejidos. Con esta técnica, se aplica plasma del propio paciente, obteniendo células para regenerar tejidos, consiguiendo un material inocuo, biocompatible y sin riesgo de reacciones alérgicas.

Siendo una fuente incuestionable de beneficios en traumatología, odontología, úlceras corneales, heridas quirúrgicas y alopecia, su uso se ha extendido a diferentes campos de la medicina, donde el donante y el receptor es el mismo paciente, constituyendo lo que denominamos un material autólogo.  

El PRP es un derivado sanguíneo concentrado, obtenido mediante centrifugación de la sangre, con una concentración de plaquetas entre 2.5 y 6 veces sus valores normales.

Las plaquetas poseen en su interior factores de crecimiento, proteínas involucradas en la reparación de los tejidos. Actúan como vehículos de estos factores de crecimiento y los liberan allí donde hay un daño que reparar. Al mismo tiempo, estimulan los fibroblastos, que son las células que producen colágeno y elastina.

En Medicina Estética, el PRP se aplica mediante  micro-inyecciones superficiales  para prevenir el envejecimiento, o como tratamiento de aquellas pieles que empiezan a tener signos de deshidratación, pérdida de luminosidad, flacidez y disminución de la producción de colágeno. El PRP no quita arrugas, ni manchas, ni cambia la expresión, lo que sí consigue es mejorar la consistencia y tonicidad de la piel, aportando un extra de luminosidad e hidratación.

La técnica del  PRP se realiza por un médico experimentado, utilizando un kit cerrado para la obtención de la muestra de sangre del paciente, bajo estrictas condiciones de asepsia, minimizando el riesgo de contaminación y de infección en la zona de aplicación.

Antes de optar por este tratamiento, se realiza una visita médica previa con el fin de descartar cualquier posible contraindicación, y se realiza una analítica con varios parámetros, determinantes para trabajar con total tranquilidad y sin sufrir ningún riesgo.

El PRP permite continuar con una vida normal, el único requisito es el uso de protección solar de pantalla total y evitar el maquillaje durante las primeras 6 horas.

Cada persona envejece de una manera, pero lo habitual es realizar 3 sesiones de PRP, a razón de una al mes, y continuar posteriormente con una sesión de mantenimiento cada 6 meses.